Conozca los beneficios de la inclusión digital en la tercera edad A finales de mayo, el gobierno federal concluyó la consulta pública para la creación de la "guía orientativa para el desarrollo de competencias digitales y mediáticas de las personas mayores en Brasil". Traduciendo la jerga burocrática, estamos hablando de algo de la mayor relevancia: la inclusión digital de los mayores de 60 años.
A pesar de estar cada vez más involucrados en este entorno, innumerables barreras aún dificultan su acceso. La mayoría de las personas mayores no tiene acceso pleno al mundo digital Ageing without limits El informe de la Conferencia Libre Nacional "Por el derecho de las personas mayores a la educación digital para ampliar el acceso al cuidado integral" (CLNDPI-EDigital) señala una extensa lista de desafíos.
Para empezar, piense en una persona mayor que depende de un plan de datos de prepago y limitado, utilizando un teléfono inteligente con una interfaz poco intuitiva. Puede que sea capaz de intercambiar mensajes en aplicaciones, pero la situación se complica mucho más si necesita rellenar formularios gubernamentales (Gov.br), programar una cita médica en el Sistema Único de Salud (SUS) o consultar sus beneficios de la seguridad social (Meu INSS). En la práctica, lo que se observa es una ciudadanía digital de dos clases entre la población de edad avanzada: una minoría con acceso pleno y cualificado, capaz de disfrutar de los beneficios de la tecnología, y una vasta mayoría relegada a una participación precaria y de baja autonomía, o simplemente excluida.
El informe afirma que se trata de una violación de los derechos garantizados por el Estatuto de la Persona Mayor (Ley nº 10.741/2003). Este escenario contribuye a generar un sentimiento de intimidación y baja autoeficacia que lleva a muchas personas mayores a interiorizar la creencia de que son incapaces de aprender, lo que resulta en el abandono de la tecnología y en la profundización de su aislamiento.
Por lo tanto, la inclusión digital de este grupo no es una cuestión menor, sino central de derechos humanos. A continuación se presentan algunos de los principales puntos reivindicados por los grupos de apoyo a la causa: Política de democratización: acceso a herramientas y dispositivos digitales (ordenadores, tabletas, internet), con oferta gratuita para personas mayores de bajos ingresos. Accesibilidad de dispositivos: incentivos para que la industria desarrolle teléfonos móviles adaptados a las necesidades específicas de las personas mayores. Estructuras comunitarias y descentralizadas: creación de centros de informática aprovechando equipos sociales y estructuras públicas (como consejos, centros de convivencia, el Tercer Sector, escuelas, bibliotecas, plazas públicas y puntos de cultura).
Atención humanizada: profesionales capacitados y con el perfil adecuado para la mentoría y la formación en alfabetización, educación, desinformación y seguridad digital. Uso seguro: enfoque en la capacitación para el desarrollo de competencias digitales, con énfasis en el aprendizaje y el uso seguro de aplicaciones, sistemas bancarios y plataformas de salud y seguridad social.
Prevención de estafas, fraudes e información engañosa: abordar el uso seguro de los servicios financieros (manejo de cajeros automáticos y aplicaciones) y capacitar para identificar noticias falsas (fake news). Aspiramos a que no solo se publique la guía, sino que también se implementen estas directrices. En año electoral, es fundamental saber qué piensan sus candidatos al respecto.







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